Máquina de soldar: tipos de soldaduras

Utilizar una máquina para soldar es una de las mejores opciones para unir metales sin utilizar medios mecánicos como tornillos, tuercas, clavos y grapas, sobre todo cuando las características de las superficies a unir o el tipo de unión que se requiere no permiten emplear sustancias como adhesivos especiales para metales. La soldadura es un proceso mediante el cual se aplica calor a un material metálico hasta llevarlo al punto en que se funde para crear una unión de dos superficies metálicas, ya sea un material externo conocido bajo el nombre de soldadura, o bien, una porción de las superficies a unir.

La calidad de la soldadura y la técnica empleada para realizarla determinan las propiedades de la unión y el nivel de utilidad y acabado de las piezas obtenidas, razón por la cual se recomienda elegir cuidadosamente el método a utilizar y el metal de aportación para la unión. En esta ocasión hablaremos de los diferentes tipos de soldaduras que existen para que cuentes con una breve guía que te facilite la toma de decisión respecto a técnica a emplear y obtengas los resultados esperados.

En términos generales, si se busca crear buenas uniones entre los metales, se debe evitar que las soldaduras presenten grietas y porosidades, lo que se logra mediante la elección de los elementos adecuados en términos de aleación del metal de aportación, de las herramientas de sujeción de las piezas a unir para evitar que durante el proceso se presente alguna deformación y de ciertas precauciones al momento de soldar.

Es bastante común que la zona a la que se aplica el calor con ayuda de una máquina de soldar por efecto de la temperatura se vuelva dura y quebradiza, problema que se puede evitar si previamente se realiza un calentamiento del área y si después de finalizar la unión se aplican tratamientos térmicos especiales. Por otra parte las deformaciones son muy frecuentes si no se utilizan elementos de sujeción para mantener en su lugar las piezas a unir durante el proceso, o bien, si no se planea la secuencia de la soldadura, lo que se puede evitar si antes de comenzar el trabajo se sujetan correctamente los metales y si se traza un patrón para soldar.

Conocer las características de los materiales a soldar y de las soldaduras existentes también es de utilidad para reducir errores y problemas pues ello permite elegir los elementos de aporte y configuraciones de la máquina de soldar que resulten más convenientes según el tipo de trabajo a realizar. Existen dos grandes grupos para catalogar los tipos de soldadura, la soldadura homogénea y la heterogénea. La soldadura homogénea es aquella en que los materiales a soldar son de la misma naturaleza que el metal de aportación y el proceso se realiza mediante el aporte de gases o electricidad.

Por otro lado, en la soldadura heterogénea se emplean materiales de naturaleza distinta, ya sea utilizando o no un metal de aportación, o bien, uniendo metales de la misma naturaleza pero con un metal de aportación diferente. Las soldaduras heterogéneas pueden ser blandas o fuertes. También existe un tercer grupo, el de las soldaduras autógenas en las que la unión se da por la fusión de dos superficies de la misma naturaleza sin emplear un metal de aportación.

Dentro de las soldaduras homogéneas, como ya mencionamos, encontramos la de aporte de gas y la eléctrica. La de gas se realiza por la combustión de gases, como el acetileno, en oxígeno, alcanzando una temperatura de 3500°C y se caracteriza por ser de bajo costo. Este tipo de soldadura es muy empleada en trabajos de plomería pero tiene la desventaja de que después de realizada la unión, los materiales tardan mucho tiempo en enfriarse para poder utilizarse. Mientras tanto, en la soldadura eléctrica se usa un arco que fusiona los bordes de los metales a unir con la aplicación de calor intenso.

Al momento en que el metal fundido se separa del arco eléctrico para mezclarse con los bordes de las superficies a unir, se fusionan los materiales y se crea una unión resistente y de alta homogeneidad. La soldadura por arco sumergido es una variante de esta última, para la que se usa un electrodo metálico desnudo y continuo y una capa de material fundente granulado, al igual que la soldadura por arco en atmósfera inerte, cuyo proceso consiste en asilar el arco y el metal fundido utilizando un gas inerte. La soldadura aluminotérmica es otro tipo de soldadura homogénea y en ella se emplea tanto los bordes de la superficie se funden como el material de aporte, dando como resultado óxido de aluminio que evita la oxidación de la unión.

En cuanto a las soldaduras heterogéneas, la blanda se lleva a cabo con la aplicación de bajas temperaturas, por lo regular utilizando como material de aportación una aleación de estaño y plomo a unos 400°C. Este material de aportación se comercializa como un hilo enrollado en carrete y tiene un amplio uso en instalaciones de fontanería y en electrónica. La soldadura heterogénea fuerte se hace a una temperatura de hasta 800°C y también se conoce como soldadura amarilla o dura. Como material de aportación en este tipo de soldadura se usan aleaciones de cobre y cinc o de plata y estaño y se emplea especialmente para unir piezas metálicas que estarán expuestas a temperaturas muy altas o que tienen que soportar esfuerzos elevados y por tanto, la unión debe ser de gran resistencia.

Otro tipo de soldadura es la soldadura en frío o en presión para la que no se emplea calor para crear las uniones, sino un proceso de fricción o presión. La soldadura por energía radiante es otra técnica empleada la cual consiste en aplicar una gran fuerza en un punto definido, ello para evitar que los materiales se deformen. La soldadura por energía radiante se emplea principalmente en los procesos de acabado precisamente porque no ocasiona daños en los materiales. Por último, la soldadura por resistencia eléctrica consiste en unir piezas por el calentamiento de las mismas gracias a la corriente eléctrica que se hace circular entre los metales.

Recuerda que elegir la técnica adecuada, el material de aporte y la máquina de soldar es fundamental para el éxito de la soldadura y en Avante contamos con equipos de la más alta calidad. Visita nuestro catálogo en línea o contáctanos para solicitar información detallada acerca de los productos que ponemos a tu alcance, con gusto te atenderemos.

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