maquinas de soldar

En Carbones Avante nos interesa que nuestros clientes siempre queden completamente satisfechos con nuestros productos y con la información que día a día les proporcionamos. En esta ocasión, abordaremos un tema del que muy pocas personas tienen verdadera noción. Hoy hablaremos sobre las máquinas de soldar, las cuales han sido una herramienta fundamental en diferentes industrias y que han jugado un papel muy importante en el diseño de nuevas estructuras y nuevos diseños. El objetivo de este artículo es, pues, que los especialistas en máquinas de soldar conozcan la historia de esta útil y muy práctica herramienta, pero, sobre todo, que sepan cómo elegir la mejor máquina de soldar y la que mejor se adapte a sus necesidades.

Desde tiempos muy remotos, los seres humanos han buscado la manera de unir distintos objetos de metal con el único propósito de crear diferentes herramientas o joyerías que les permitían ser superiores a otras civilizaciones que habitaban en ese mismo contexto. El fuego y el martillo fueron los primeros instrumentos que utilizaron para este fin; sin embargo, el trabajo que debían realizar era muy cansado y podía demorar varios días. Todo esto obligó a las sociedades modernas a desarrollar nuevas máquinas que les facilitaran este trabajo y que además lo realizara mejor que el que se lograba de manera manual.

De este modo, surgió una máquina completamente innovadora. Los equipos de soldadura tuvieron su desarrollo durante el siglo XIX, permitiendo que las personas y las sociedades pudieran crear estructuras y herramientas mucho más sofisticadas que permitían realizar trabajos que antes eran impensables. Aunque parezca una idea descabellada, los equipos de soldadura, junto con otras herramientas y otras máquinas, fueron elementos fundamentales para lograr el desarrollo de las grandes ciudades que hoy conocemos y que nos permiten vivir de manera cómoda, alejados de todos los peligros que la naturaleza trae consigo.

El primero en diseñar un equipo formal de soldadura fue Humphrey Davy, quien utilizó un par de electrodos para producir un arco, en 1801, capaz de soldar metales. Posteriormente, en 1885, Benardos y Olszewski inventó el generador eléctrico, el cual permitía trasladar de forma más sencilla las máquinas de soldar. Esta máquina utilizaba un electrodo de carbono que le permitía funcionar de forma correcta y con una gran eficiencia. De inmediato, este invento se posicionó como el predilecto de muchas personas dedicadas al sector de la construcción.

Fue en la última parte del siglo XIX cuando el electrodo de metal sustituyó al electrodo de carbono, por lo que la máquina de soldadura se acercaba cada vez más a la perfección, aunque en aquellos momentos todavía no estaban conscientes del desarrollo que aún le faltaba a una máquina tan importante. Además, en esta última década, se desarrolló el mango aislado, el cual permitió que la operación de la máquina pudiera ser manual, facilitando el trabajo de muchas personas que habían comenzado a especializarse en este oficio.

Entrado ya el siglo XX, Lincoln Electric Company introdujo al mercado una de las mejores máquinas que se habían desarrollado en aquella época: la máquina soldadora portátil DC, que contaba con tensión variable y operador sencillo. Además, se produjo un nuevo electrodo revestido que permitía mantener el control total de la máquina, haciéndola muy útil en las fábricas y en la construcción. Lo cierto es que las investigaciones para el desarrollo de mejores máquinas no se detuvieron allí, en la década de 1950, las nuevas máquinas de soldar llegarían con nuevos sistemas y un mejor funcionamiento del que hasta entonces se había logrado desarrollar.

Todo el desarrollo permitió que los soldadores tuviesen la capacidad de convertir la corriente alterna en corriente continua, mejorando su funcionamiento y produciendo un arco suave y completamente manejable. Después de esto, las máquinas de soldadura comenzaron a especializarse, creando la soldadura por arco con núcleo de fuente, la soldadura por haz de electrones, la soldadura por arco de plasma y en épocas más recientes, la soldadura láser, la cual es mucho más sofisticada y ofrece una gran cantidad de beneficios, los cuales, hasta hace 20 años eran completamente impensables.

De esta manera, en la actualidad existe una amplia gama de máquinas de soldar que puedes elegir; sin embargo, lo mejor que puedes hacer antes de elegir una máquina es pensar en el uso que le darás y en las necesidades que deseas satisfacer. Bien podríamos decirte una gran cantidad de argumentos para que elijas una u otra máquina, pero al final todo depende del uso que tú le darás. Así que ya lo sabes, la mejor forma de elegir una máquina es estar bien consciente del fin último para el que se adquiera.

Lo cierto es que la oferta de máquinas de soldar es muy variada. Existen algunas empresas que fabrican o distribuyen máquinas que han sido fabricadas con materiales de baja calidad, lo que, sin duda, reduce su tiempo de vida útil y lo peor, cuando se descomponen no existen refacciones de esa máquina “patito”, como se dice comúnmente. Por ello, es muy importante que si deseas adquirir una máquina de soldar de calidad, acudas con los especialistas de Carbones Avante, quienes cuentan con una gran experiencia en el ámbito de la distribución de este tipo de máquinas, por lo que siempre ofrecen productos de la más alta calidad y que han sido fabricados con las más estrictas normas de control.

Conoce todos los productos que Carbones Avante tiene para ti. Te invitamos a que visites nuestra página y consultes el catálogo, donde siempre encontrarás la máquina que necesitas para satisfacer tus necesidades.