Sobre las abrazaderas, su importancia, su utilidad en los sistemas de tuberías, y la importancia de la correcta instalación y manutención de las tuberías

En representación de Carbones Avante, les damos la más cordial bienvenida a una entrada nueva de este sitio web que ponemos a su disposición estimados lectores. En esta ocasión les hablaremos de una variedad de temas relacionados con las abrazaderas, con más precisión, les hablaremos sobre éstas, asimismo sobre su utilidad en los sistemas de tuberías, y la importancia de la correcta instalación y mantenimiento de estas últimas. Todo ello con el objetivo de que reciban información integral en torno a estos productos tan requeridos para diversas labores como las mencionadas. Sin más que añadir, demos comienzo a este artículo que esperamos sea de su agrado.

En la actualidad son muchos los materiales que empleamos para la instalación de sistemas de suma utilidad para las actividades cotidianas tanto de las industrias como de las zonas residencias entre otros espacios como los colegios, las oficinas, etcétera. Es tal su relevancia que simplemente la actualidad y los servicios de los que disponemos no existirían o al menos las tendríamos en versiones más rudimentarias y dificultosas.

Es por ello que vale la pena hablar sobre cada una de esas piezas y materiales que constituyen nuestras instalaciones, pues por muy pequeños que sean, nos permiten tener un modo de vida más llevadero, asimismo, posibilitan la realización de nuestras labores diarias sin dificultades y con total soltura. Cierto es que llegan a ocurrir fallas, sin embargo, siempre es posible el remplazo de las partes averiadas así como las manutenciones para prolongar la vida de nuestros sistemas como los cableados y las tuberías, los cuales, emplean una abrazadera o varias para su fijación y colocación en los inmuebles.

No hay que subestimar el papel que desempeñan estas piezas pese a que luzcan pequeñas, pues son difíciles de sustituir debido a su tecnología de fijación, que pese a ser bastante sencilla es sumamente eficiente. No en vano son casi obligatorias para el personal dedicado a la instalación de sistemas de cableado y de tuberías en nuestros días. Tal es su popularidad que pueden hallarse en una multitud de establecimientos ferreteros, sin embargo, como en todo, es importante sólo acudir con empresas profesionales en su producción y distribución como Avante para garantizar instalaciones de calidad y que no requieran de constantes mantenimientos.

Hasta aquí hemos hablado de manera introductoria sobre la abrazadera, sin embargo es menester una definición más detallada para que los lectores que no estén versados en el tema, tengan una comprensión más amplia en torno a estos diminutos y maravillosos productos. Ahora bien, ¿en qué consisten?, ¿qué tipos hay disponibles? y, ¿cuáles son sus aplicaciones? Empecemos por su definición.

Una abrazadera para tuberías, consiste básicamente en una pequeña pieza de metal (aunque sus dimensiones suelen variar en función de sus aplicaciones) que es confeccionada con metales u otros materiales, la cual, es de gran utilidad para la fijación, instalación y aseguramiento de las tuberías, así como otras clases de conductos, en diversas disposiciones según los requerimientos del proyecto o los deseos de los usuarios. Dichas disposiciones pueden ser en horizontal, vertical, suspendidas, sobre un techo, en las paredes, o cualquier otro basamento que requiera de un sistema seguro de fijación.

Con respecto a los tipos disponibles en el mercado, estos varían según el material con que se fabrican y según sus características individuales. Es importante conocer con detalle la utilidad y las aplicaciones que se la dará a la abrazadera con la finalidad de determinar la más indicada. Para ello se recomienda solicitar el respaldo de expertos como los que operan en Avante, los cuales, están a su disposición para aclarar todas sus dudas y cuestiones. Volviendo a la idea principal de este párrafo, los tipos más comunes son: 1) la abrazadera metálica; 2) la abrazadera de aluminio; 3) la abrazadera isofónica; 4) la abrazadera de PVC; 5) la abrazadera de plástico y polímeros variados. Estos son los más comunes, aunque puede haber más dependiendo del proveedor y el fabricante al que se acuda.

A continuación, les daremos algunas recomendaciones técnicas en torno al uso de esta pieza. Como regla general, se sugiere el empleo de la abrazadera isofónica que integra una goma aislante para la instalación de sistemas transportadores de líquidos, ya sea de agua templada, fría y caliente, así como residuos, debido a que poseen una resistencia y protección óptima contra diversos factores comunes como lo son las vibraciones, la electrólisis y el ruido.

Por otra parte, para aquellas instalaciones enfocadas en el transporte de sustancias gaseosas, la abrazadera más recomendada es la plastificada, aunque también la isofónica otorga óptimos resultados en cuanto a aguante y eficiencia se refiere. Para aquellos ambientes con altos índices de corrosión se sugiere el empleo de una abrazadera resistente al oxido, mas si se emplea una de acero, es importante que sea inoxidable para garantizar la durabilidad de la pieza y por supuesto, del sistema entero.

En relación a la instalación, las abrazaderas son instaladas normalmente en un intervalo de 2 metros a 0,5 metros de distancia entre cada una de ellas, siempre en función de los cálculos de la carga que tengan que soportar en conjunto con la resistencia del modelo a utilizar. Asimismo, se tienen que considerar los coeficientes relativos a la seguridad de cada pieza para garantizar un ajuste perfecto. Durante las instalaciones es importante nunca forzar una abrazadera mediante el empleo de palancas, ya sea llaves, destornilladores, etcétera, pues es posible sobrepasar el señalado coeficiente de seguridad de la pieza en relación a la torsión y generar roturas que pueden comprometer a todo el sistema de conducción.

Ahora bien, con respecto a sus aplicaciones, una abrazadera conlleva una gran cantidad de usos tanto en el bricolaje como de forma profesional, por ejemplo, desde la organización del cableado suelto en las oficinas que emplean redes y equipos de cómputo hasta la sujeción de tuberías entre otros sistemas de conductos de mayor peso. Hasta aquí hemos hablado de la abrazadera y su importancia en las tuberías, ahora hablemos sobre estas últimas sin las cuales no tendría sentido el empleo de una abrazadera.

De forma breve, las tuberías consisten en sistemas encargados de transportar diversos fluidos, las cuales se constituyen mediante la unión de tubos confeccionados en diversas formas y materiales según las características del sitio donde se colocarán. Dichos tubos consisten en piezas (comúnmente hechas en base a metal) cuya forma es cilíndrica y hueca, y generalmente se encuentran abiertos ambos extremos. Cuando tales piezas son reunidas y fijadas mediante diversos materiales como el pegamento y las abrazaderas se constituye un sistema de tuberías, el cual no puede faltar en ningún inmueble que dependa de suministros de agua y del desecho de residuos líquidos.

Cierto es que en las viviendas son muy útiles dichos sistemas, sin embargo, son también imprescindibles dentro de las industrias gracias a su capacidad de transportar diversos fluidos, entre los que cabe mencionar: gases, líquidos refrigerantes, combustibles, aceites, agua, lubricantes, entre otros. Al transportar los fluidos de manera eficiente, las tuberías constituidas con ayuda de la abrazadera, posibilitan el desarrollo correcto de los procesos del sector industrial, asimismo, evitan todos los retrasos que pueden implicarse con el empleo de otros métodos de conducción. Sin embargo, si no están unidos de manera firme los tubos del sistema, se pueden dar casos de separación, lo cual es capaz de derivar en variadas dificultades y riesgos.

Entre los principales riesgos que pueden resultar de la separación de las tuberías (los cuales pudieron inhibirse a través del uso de una abrazadera de calidad como las que en Avante ponemos a su alcance) destacan las siguientes: 1) fugas de gases inflamables, tóxicos, y explosivos (estos son de las consecuencias más peligrosas por lo que deben estar alerta en caso de que lleguen a detectarse); 2) pérdidas de combustible en unidades móviles o fijas; 3) acumulación de sustancias gaseosas; 4) excesos de humedad por filtración de agua en las paredes; 5) corrosión en las piezas metálicas; 6) quemaduras a causa de fluidos a temperaturas elevadas.

Con el fin de evitar todos los riesgos señalados en el párrafo anterior, es menester que se mantengan unidos a la perfección cada uno de los tubos que conforman al sistema entero, y la mejor forma para conseguir tal cometido es a través del empleo de las abrazaderas. Como se mencionó, éstas consisten en piezas cuyo fin en específico es fungir como un seguro en el enlace de las tuberías, en ello estriba su importancia.

Pese a ser pequeñas (y muchas veces subestimadas por sus dimensiones) poseen una excelente ventaja muy difícil de imitar, a saber, realizar fijaciones en un multitud de posiciones, por ejemplo, de forma suspendida, inclinada, horizontal y vertical. De manera general, poseen un diseño circular en diámetros variados; en función del calibre y el grosor de los tubos, se ajustan y adaptan a estos reduciendo o imposibilitando su movimiento (el cual suele ser un factor común causante de las fugas). También posibilitan el reforzamiento de las juntas inhibiendo los derrames y las fugas hasta en un 100% dependiendo de si se colocan correctamente o no.

Como puede observarse, la abrazadera es un elemento que no puede faltar en todo sistema de conducción sin importar el tipo de fluido que se transporte en él, por lo que no deben pasar por alto su adquisición si tienen planeado instalar una tubería resistente a toda clase de fugas. Esperamos que la presente publicación les haya resultado de utilidad así como amena, no olviden contactarnos si requieren de una abrazadera entre otros productos ferreteros y carbones. ¡Gracias por su visita! ¡Contáctennos!

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