Soldadoras y varillas de soldadura, los elementos básicos para soldar

Soldar es una de las actividades más comunes que se llevan a cabo en cierto tipo de industrias y talleres, pues se trata de una actividad fundamental para el ensamblaje, unión o reparación de artículos, productos o piezas para formar un único elemento y las máquinas soldadoras son la herramienta o aparato específico que se utiliza para realizar este proceso.

Sin embargo, contar con esta máquina no es suficiente para completar la tarea, pues se requieren algunos otros elementos para poder completar el procedimiento de soldado y que este sea efectivo y funcional. Además de la máquina especializada y diseñada de manera particular para soldar diferentes tipos de artículos y piezas, el segundo elemento más importante para poder llevar a cabo este procedimiento son las varillas de soldadura.

Antes de definir de manera clara y precisa la importancia que tienen estos elementos para soldar y su utilidad en el proceso, es necesario reiterar y dejar en claro lo que es la acción de soldar: se trata del procedimiento que se lleva a cabo con la finalidad de poder realizar la unión de dos o más piezas de un mismo o de diferentes materiales, que suelen ser algún tipo de metal o algún material termoplástico.

La unión de las piezas se logra mediante un proceso de fusión que implica la aplicación de calor para derretir el material y entonces lograr la fusión a nivel molecular, lo que garantiza, una vez que se enfría el material, que la unión sea sumamente resistente y que las piezas se han convertido en una sola.

No obstante, la unión que se produce después del derretimiento y posterior enfriamiento de los materiales no siempre es absoluta y por ello su resistencia y durabilidad no siempre son permanentes e infalibles, por lo que se requiere el uso de fuerzas y elementos externos para lograr que la unión sea completa y permanente.

Para lograr esto, el elemento fundamental que se utiliza en cualquier campo que requiere este tipo de procedimiento de unión son las máquinas soldadoras, aparatos cuyo diseño y estructura permiten producir y aplicar una cantidad de energía suficiente para provocar el proceso de derretimiento, enfriamiento y fusión y que este se complete de manera idónea. La energía que estas máquinas producen se puede dar en forma de rayos láser, rayos de electrones, electricidad o como emisiones ultrasónicas, de alta frecuencia o de fricción, dependiendo del tipo de equipo que se trate.

Pero para lograr que la energía aplicada y los materiales alcancen un punto de soldadura o pileta, es decir, el punto ideal para su derretimiento y fusión, se requiere que haya contacto directo entre el gas caliente que se genera y una herramienta determinada, pues el efecto que esto provoca es precisamente un derretimiento rápido y fusión casi instantánea y perfecta. Y es precisamente en este punto donde la varilla de soldadura o electrodo se convierte en un elemento fundamental para el proceso de soldado.

Estas varillas en realidad son de muchos tipos, formas y materiales, por lo que es difícil definirlas, pero por lo general se trata de una mezcla de metales (estaño, plomo, hierro, acero, dependiendo del tipo) que al entrar en contacto con la energía que produce la máquina para soldar se derrite de forma inmediata, incrementa la temperatura en la zona donde se dio el contacto y sirve de relleno para dar mayor resistencia a la unión.

De la misma forma en que hay diferentes tipos de varillas para soldar, según la industria, el material y el tipo de energía que se aplica, también hay diferentes tipos de máquinas soldadoras y tipos de soldadura que se realizan con estas.

Uno de los métodos para soldar que más se han utilizado en la industria es la soldadura por fricción, un sistema que aprovecha la energía o calor que genera la fricción mecánica entre dos cuerpos en constante movimiento. Por lo general, este tipo de soldadura se utiliza para la unión de dos piezas de materiales diferentes, ya que es el método más efectivo para lograr alcanzar el punto de fusión adecuado de los dos materiales.

La soldadura por rayo láser es un método moderno y efectivo que consiste en utilizar la energía que proporciona el haz de luz del láser para fundir uno o varios tipos de material y realizar su unión con relativa facilidad. Una de las grandes ventajas que ofrece este tipo específico de soldadura es que no suele requerir varillas o materiales para soldar, ya que el láser es altamente efectivo para derretir los materiales y hacerlos llegar a su punto de soldadura sin inconvenientes y así lograr una unión prácticamente perfecta. En contraparte, sus costos son muy altos por lo que son pocas las industrias que utilizan este método con frecuencia.

La soldadura eléctrica o con arco es la más común de todas. Se trata del método en el que se utilizan máquinas soldadoras que cuentan con un electrodo con el cual se sostiene la varilla de soldadura y mediante estos dos elementos se transmite la energía o calor necesario para lograr alcanzar el punto de soldadura del material, por lo general metal, y así lograr una unión perfecta, resistente y prácticamente inmediata.

Este tipo de soldadura es el más común y utilizado en la industria ya que existe una variedad considerable de máquinas especializadas para realizar este tipo de tarea, por lo que se puede utilizar en diferentes industrias y con diferentes materiales, pero con un alto grado de precisión, efectividad y funcionalidad, ya que las uniones suelen ser resistentes, perfectas y permanentes, lo que implica que el trabajo solo requiere realizarse una sola vez con resultados excelentes.

Adicional a esto, el uso de varillas de soldadura garantiza también que el proceso sea efectivo, pues la transmisión de energía es más eficiente, segura, sencilla y constante, además de lograr un sellado completo gracias a que el material metálico de estas varillas pasa a formar parte de la fusión y fortalece la unión de los materiales.

El proceso de soldado es un elemento fundamental para muchos sectores industriales, desde pequeños talleres mecánicos hasta grandes compañías industriales, pues en muchos de estos ámbitos se requiere llevar a cabo la unión de una o varias piezas a partir del fundido de los materiales y para ello las máquinas para soldadura eléctrica y las varillas de soldadura han sido los elementos ideales para realizar este tipo de tareas desde hace muchos años y lo siguen siendo en la actualidad.

Carbones Avante es una de las empresas del sector ferretero con mayor compromiso con sus clientes y una de sus especialidades es la soldadura eléctrica, razón por la que pone a disposición de industrias y talleres su amplio catálogo para conocer sus diferentes productos para realizar este tipo de tarea, desde máquinas soldadoras hasta sus refacciones.

La soldadura es una de los procesos fundamentales para la industria en muchos de sus sectores, por esto, la mejor alternativa para obtener las mejores herramientas para llevar a cabo esta tarea y, en consecuencia, obtener los mejores resultados, es Carbones Avante.

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