Todo lo que necesitas saber sobre los carbones

El carbón, o también llamado carbón mineral, es una roca sedimentaria negra en color, con altas cantidades del elemento químico carbono y cantidades variables de elementos como hidrógeno, azufre, oxígeno y nitrógeno, entre otros. Los carbones en la actualidad son más comúnmente usados como combustibles fósiles y se trata de un recurso no renovable. Estas rocas sedimentarias se forman a partir de restos vegetales que se acumulan en lugares fangosos o pantanosos, que se distinguen por ser muy ricos en materia orgánica. En esta ocasión, traemos a nuestro blog información detallada sobre la formación de este material tan importante en nuestros días y una explicación con respecto a los diferentes tipos de carbón que se pueden encontrar en el mercado.

¿Cómo se forma el carbón?

Como explicamos anteriormente, el carbón es una roca sedimentaria, por lo que el primer paso para entender su formación es comprender cómo es que se forman las rocas sedimentarias. En principio, las rocas sedimentarias son las que se crean a partir del desgaste natural del relieve de la naturaleza, ya sea provocado por el viento, el agua e incluso el paso de los seres vivos. Este proceso, también conocido como erosión, ocasiona que poco a poco se separen fragmentos pequeños, que pueden ser no sólo de rocas sino también de vegetales y hasta de animales, que naturalmente son trasladados desde el punto en el que son desprendidos hacia otros lugares como los mares y océanos, principalmente, donde se acumulan. Esta acumulación, asimismo, da lugar a la formación de capas horizontales que se denominan sedimentos o estratos de sedimentos

Por otra parte, es posible que esta erosión no resulte en el desplazamiento de los restos hacia otras locaciones y que se mantengan en los mismos lugares; este proceso también resulta en la formación de rocas sedimentarias, y en estos casos es que se originan los carbones.

Posteriormente, conforme va pasando el tiempo, el peso de los restos erosionados siguientes termina por  aplastar a los sedimentos que les precedieron, lo que resulta en que los primeros se van compactando y uniendo hasta formar las famosas rocas sedimentarias. En el caso del carbón mineral, este tipo de rocas sedimentarias se forma a partir de restos vegetales, por lo que se puede decir que los carbones son el resultado de la acumulación de muchos restos vegetales, como hojas, pedazos de madera y cortezas, en lugares que poseen grandes cantidades de agua estancada, como los pantanos y áreas fangosas, que al paso de mucho tiempo se vuelve carbón.

Asimismo, la participación del agua estancada en este proceso de sedimentación es de vital importancia pues no contiene grandes cantidades de oxígeno, lo que favorece la preservación de los vegetales muertos; es decir, la ausencia de oxígeno evita que las plantas se descompongan por completo, lo que favorece el proceso de formación del carbón, puesto que el agua estancada también juega un papel fundamental en la tarea de aumentar la cantidad de carbono que contienen estas rocas pues también provoca la pérdida de hidrógeno.

Tipos de carbón

Antes que nada, hay que considerar que la calidad de los distintos tipos de carbones será determinada por la temperatura y la presión a las que fueron sometidas las capas sedimentarias que los forman. Se trata de un proceso bastante complejo, pero, en términos simples, se dice que entre mayor tiempo tenga el carbón, mayor serán sus contenidos del elemento químico carbono, y por esta razón se le considera de una calidad superior.

Entonces, aunque existen varias formas de clasificar a este tipo de rocas, una de las más usuales es clasificarlo de acuerdo a su capacidad calorífica, es decir, de acuerdo a su poder para producir combustiones. A continuación vamos a explicar los tipos de acuerdo a esta clasificación.

Primero está la turba, que se considera de la peor calidad pues tiene menores cantidades de carbono, a lo mucho el 55 por ciento. Se puede distinguir porque tiene un color verde pardo y al momento en que es extraído del suelo todavía contiene altas cantidades de agua, por lo que es necesario realizar un proceso de secado antes de que pueda ser usado como un combustible. A pesar de que cuando se quema desprende grandes cantidades de humo y cenizas, resulta bastante útil en campos como la jardinería, pues sirve para mejorar la capacidad de retener el agua en los suelos.

El lignito es el siguiente tipo de carbón, este de color negro, y suele tener una textura semejante a la de la madera. Tiene cantidades de carbono que alcanzan hasta el 75 por ciento y se puede utilizar para generar electricidad. Posteriormente se encuentra la hulla, que tiene niveles de hasta el 85 por ciento de carbono, también de color negro y de consistencia opaca y grasa. Es el más abundante en la Tierra y el más usado, pues tiene un alto potencial calorífico, por lo que se ocupa en las centrales térmicas para producir electricidad, además de ser el carbón usado para algunos hornos, aunque antes debe pasar por otros procesos de elaboración.

Finalmente está la antracita, que se forma a partir de la transformación de la hulla. Se considera el carbón de mayor calidad pues tiene niveles de carbono de incluso el 95 por ciento. Asimismo, es el menos contaminante y tiene el mayor poder calorífico, además de ser el más negro y el más duro, por lo que es el más resistente. Se usa en calderas de calefacción y para generar electricidad.

Como hemos visto, el principal uso de los carbones está relacionado con la electricidad, aunque también se ocupa en la siderurgia y en la producción del gas natural. En Carbones Avante los ocupamos en la formación de escobillas, pues funcionan como un conductores gracias a que sus cualidades los hacen ideales para la fricción necesaria en la producción de electricidad, además de que es bastante durable cuando se usa correctamente. Acércate a nuestro catálogo, donde podrás encontrar una gran variedad de productos de alta calidad ideales para tus necesidades.

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